Archivo de Junio 2009

Cristina Mariana… (el comienzo)

Junio 1, 2009

Subo y bajo, camino y me detengo, soplo y respiro, tiemblo y me congelo, ¿como conseguir mas de una respuesta para algo que no sea pregunta?, tengo frio y tengo miedo, mi cara triste la refleja el espejo, pinturas faciales que arreglan el aspecto, ¿suerte de principiantes o consignia de herederos?, alguien que haga un comentario, alguien para hacerle uno, una estrella para contar y un diario para escribir, una cuerda para saltar del edificio mas alto, una almohada para llorar y un Dios que no sea eterno, quiero respirar y a la vez dejar de hacerlo, mis piernas no pueden caminar, a mi cuerpo me niego a sostenerlo, quiero ver el rojo del liquido de mi cuerpo, quiero cerrar los ojos y pasar a lo perfecto, otro mundo con calor, con aire que se respire nuevo, algo que calme el dolor que en el momento estoy sientiendo, que tenga ese algo que llene el fondo del vacio en que me estoy sumergiendo, busco y no encuentro algo lejano, algo que me deje serlo o hacerlo…

Quien dice comprender a alguien que ha sufrido, si no se sufre igual, quien dice entender lo que el otro no entiende, si no se entiende igual.

Eran las dos, algo fatigada me dirigi a mi trabajo, - con la escuela es suficiente- recordaba el comentario de mi madre, seria mi eleccion entonces?, tenia que hacer algo mas que terminar la escuela, mis inseparables amigas me acompañaban, la pluma, la tinta, la hoja y la letra, soñadora siempre fui, y siempre sumisa me mostre, todo lo que me ocurria por las manos de ellas pasaban, y pasaron menos tres.

El sol se quitaba del medio cielo, eran los dias mas calurosos, parecian tan largos, tan cansados y eternos, siempre seguia la rutina, anque no me gustara el hacerlo, siempre era lo mismo, de la escuela al teatro, del teatro al infierno, despues, otra vez la escuela. No me gustaba estar en casa, la obsecion me deprimia, me gustaba estar sola y tener privacidad, en la casa, simplemente no la habia. Mi madre siempre gritando desconforme con lo que hacia, yo callada aguantando me tragaba las palabras y fingia que era una de los tantos guiones de teatro de los cuales escribia, siempre escribia verso en prosa, aunque siempre los cambiaran, de mi madre me inspiraba para los dramas, eso en realidad que me servia. Los guiones tenian un toque de realidad, porque eran algo reales, adaptaba los comentarios de mi madre y los de los miembros de mi familia, mi jefe siempre estaba contento, eso era lo que mas me gustaba, yo tenia un empleo que amaba y la escuela, estas me quitaban la mayor parte de mi tiempo pero no me importaba, el trabajo era lo mio. Escribir los guiones no se me dificultaba, sin duda el drama era lo que mejor me salia, mi dolor por fin se reflejaba, alguien sabia que existia, aunque fuera solo en drama, en una obra de teatro, que era buena, pero mala, la gente disfrutaba de mi dolor y mi familia refutaba, que de donde sacaba tanto odio, que porque escribia tan feo, que porque no escribia comentarios reales, ni de sus propias palabras se acordaban, las que alguna vez me habian dicho, ellos ya las habian olvidado, porque no las habian sentido, y aun mas, no las habian llorado; las palabras hieren mas que dos estacas clavadas, las estacas te las quitas, las palabras mas se clavan, mas si uno las recuerda, y las tatua por completo, a pesar de ser como era seguian en desacuerdo, no les gustaba lo que hacia, como dije, era un infierno.